Hoy tuve mi primera sesión de análisis. La terapeuta fue la asignada por los soretes de Galeno Oro luego de una entrevista de admisión con una psiquiatra. Ella me atendió muy bien y yo lloré como una energúmena contando los motivos por los cuales quiero empezar terapia. Cuestión es que a los dos días de esta entrevista pasada por agua tenía que llamar a este consultorio y me iban a dar los datos de la terapeuta que la doctora había pensado más idónea para mí. Esta persona resultó ser la Lic. G, con consultorio en once al cual me dirigí citada por ella hoy a la tarde. Era un personaje de Capusotto la licenciada (perdón Capu, vos sos groso, no te quise ofender):
Yo: -...y bueno, hace 6 meses dejé el cigarrillo-
Lic. G: -ahaaa, y ¿cómo fue eso?-
Yo: -Nada, me fumaba cerca de 30 puchos diarios y en unos días pasé de fumar 30 puchos a no fumar ninguno-
Lic. G: -Que raro lo que contás ¿no?, digo… los números-
Yo: -ehh? No entiendo…-
Lic G.: -Fumabas 30 cigarrillos, en unos días cumplís los 30… que llamativo, ¿no? –
¿Porque no me haces el favor y volvés a la universidad a recibirte como corresponde bruta inepta? Que lastima que no cumplo los años en noviembre, ¿no? Digo, tiene 30 días como mi edad, y la cantidad de cigarrillos que dejé de fumar.
Siempre me gustó cumplir años... me encanta recibir regalos, planificar el menú para ese día, hablar y ver a gente que solo veo para mi cumple. En fin... siempre disfruté de mí día.
Hace dos semanas le dije a mí marido que no tenía ganas de festejar mi cumpleaños. En realidad fui bastante más dura, despotriqué diciendo que no quería gastar plata en darle de comer a un montón de gente, que para qué, cual es el sentido y bla bla bla blaaaaaaa... (diarrea de insultos)
Ayer tuve el cumpleaños de un amigo de Facu, y charlando con su mujer se dio la siguiente situación:
Ella: -El 9 de diciembre voy a estar en Montevideo laburando-
Yo: -ahh... ¿el 9 de diciembre?
Ella: -Sí, el 9, ¿por?
Yo: -Cumplo años el 9
Ella: - ¿En serio?... ¿cuantos Ju?
Yo: -Cumplo... {Hago una pausa porque realmente lo tengo que pensar (¿cuantos "Ju"?)} Cumplo 30...
Angustia total se adueña de todo mi ser. No me había puesto a pensar que cumplía 30 años, no de forma consciente al menos. Trato de disimular con un gesto que suelo hacer para disimular todo tipo sentimientos: una sonrisa con la boca cerrada mientras asiento con la cabeza. Ella por suerte no se da cuenta: mi gesto para disimular aún funciona.
Tengo turno el 29 de noviembre para empezar terapia.
Yo se que todo esto suena súeper bajón... juro que cuando leo lo que escribo pensé: otropostbajón. Pero realmente siento que todos estos cambios muy dolorosos y angustiantes son positivos por más ridiculo que suene. Estoy súper sensible pero creo que es una sensibilidad producto de estar más conectada conmigo que en otros momentos.
Y a usted señora... , ¿le pega la edad?
Mi hermano empezó terapia por primera vez en su vida. Estabamos charlando y me empezó a contar un poco sobre su psicóloga y yo le contaba sobre la mía (que visité por dos años) y comparábamos los estilos y métodos de ambas. En un punto de la charla él me cuenta que en el consultorio de su psicóloga hay un diván y una silla y que él se sienta en la silla pero que le encantaría acostarse en el diván; y me pregunta como era el consultorio de mí terapeuta. Yo le conté que la mía solo tenía diván, pero que jamás me pidió que me acueste y obvio yo nunca me acostaba… a ver si pensaba que estaba loca. Hasta que luego de un tiempo y mucha confianza de por medio entre ambas le pregunté si ella quería que me acueste o me quedara sentada, y ella me contestó que hiciera lo que yo quisiera… y obvio me acosté, total a esa altura ya se había dado cuenta.
A todo esto yo llegué a la conclusión, (quizás ridícula, quizás no) de que probablemente los psicólogos utilicen este tipo de conductas como materia de análisis también: si cruzás las piernas o si dejas el cuerpo relajado, si fruncís el ceño o dejás la cara distendida… “si te acostás en el diván o si te quedas sentado”.
Mi hermano me preguntaba si me parecía muy pronto que se acostara en la tercera sesión y a esa altura de la charla nos tentamos de la risa imaginando las anotaciones de la psicóloga: “Se acostó en el diván en su tercer sesión, está totalmente desquiciado”
Y vos… ¿Hiciste terapia alguna vez? ¿Diván o silla? ¿Que hiciste con el diván? ehhh? QUE HICISTE??!
El sábado pasado tuve una pesadilla horrible que desde ya les digo no voy a contar, sería revivirla. De hecho la estoy reviviendo cada día un poco y en flashes que vienen de repente y me dejan angustiada y desarmada por un rato. Quiero que se vaya ya esta sensación espantosa de mí. Debería ir a terapia, no? quien no? Una vez escuché que cuando estás mal anímicamente no te salen las posturas de equilibrio en yoga. Ayer sentí que era la primera vez que hacía yoga en mí vida.
Chau, soy un bajón. Ya se me va a pasar, la negatividad no pega conmigo.
Por otra parte le cuento que me corté el pelo y estoy contenta con el resultado. algo es algo, no? No tendré terapeuta pero tengo un muy buen peluquero. A la que le agrade paso el dato.