¿A quien se le pregunta si es momento de teñirnos? ¿Si esas primeras canas son las suficientes como para dar el gran paso?
PREGUNTALE A TU MADRE
Yo: Ma, me salieron un montón de canas! ¿te fijas a ver si me tengo que teñir?
Mamá: (revolviendo mi cabellera) mmmm, no, yo no veo nada.
Yo: ¡cómo nada, mamá? Si tengo una en el flequillo que te está saludando?
Mamá: ahhh sí acá tenés una... pero nada más.
Me parece que mi mamá necesita cambiar sus anteojos o no le conviene ver mis canas, después de todo si yo tengo canas significa que ella también está más grande, ¿no? "tengo una hija que ya tiene canas", es fuerte.
PREGUNTALE A TU AMIGA
Yo: che, ¿te fijas si tengo canas?
Amiga: a ver.... acá tenés una... acá tenés otra, espera que te la arranco
Yo: ayyy
Amiga: la última... ya está.
Yo: ¿y? ¿Me tengo que teñir?
Amiga: ehhh, no, ya te saqué todas.
Seguro que no me dice nada para que no piense que es una conchuda ésta conchuda.
PREGUNTARLE AL PELUQUERO
El otro día fui a la peluquería y mientras observaba un miembro de la rebelión plateada le pregunté a mi peluquero Lucas:
Yo: che, ¿te parece que ya me tengo que teñir?
Lucas: A ver... no, espera un poco todavía.
Seguro que no se anima a decirme la verdad. Debe de tener miedo de que yo piense que él piensa que estoy hecha mierda.
Lucas: Si no te podés hacer un tono sobre tono... la próxima vez que vengas venite con tiempo y te lo hago.
Zas! este hijo de puta se avivó y ya quiere facturar! pero que se piensa? que soy idiota? si no tengo más que un par de canas?!
